7 Los que convierten en ajenjo el juicio, y dejan de hacer la justicia en la tierra,8 miren al que hace el Arcturo y el Orión, y las tinieblas vuelve en mañana, y hace oscurecer el día en noche; el que llama a las aguas del mar, y las derrama sobre la faz de la tierra; el SEÑOR es su nombre;9 que da esfuerzo al despojador sobre el fuerte, y que el despojador venga contra la fortaleza.10 Ellos aborrecieron en la puerta al reprensor, y al que hablaba lo recto abominaron.11 Por tanto, puesto que vejáis al pobre y recibís de él carga de trigo; edificasteis casas de sillares, mas no las habitaréis; plantasteis hermosas viñas, mas no beberéis el vino de ellas.12 Porque he sabido de vuestras muchas rebeliones, y de vuestros grandes pecados, que afligen al justo, y reciben cohecho, y a los pobres en la puerta hacen perder su causa.13 Por tanto, el prudente en tal tiempo calla, porque el tiempo es malo.14 Buscad lo bueno, y no lo malo, para que viváis; porque así el SEÑOR Dios de los ejércitos será con vosotros, como decís.15 Aborreced el mal, y amad el bien, y poned juicio en la puerta; por ventura el SEÑOR, Dios de los ejércitos, tendrá piedad del remanente de José.16 Por tanto, así dijo el SEÑOR, el Dios de los ejércitos, el Señor: En todas las plazas habrá llanto, y en todas las calles dirán: ¡Ay! ¡ay! Y al labrador llamarán a lloro, y a endecha a los que endechar supieren.17 Y en todas las viñas habrá llanto; porque pasaré por medio de ti, dijo el SEÑOR.18 ¡Ay de los que desean el día del SEÑOR! ¿Para qué queréis este día del SEÑOR? Será de tinieblas, y no de luz;19 como el que huye de delante del león, y se topa con el oso; o si entrare en casa y arrimare su mano a la pared, y le muerda la culebra.20 ¿No será el día del SEÑOR tinieblas, y no luz; oscuridad, que no tiene resplandor?21 Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me darán buen olor vuestras asambleas.22 Y si me ofreciereis vuestros holocaustos y vuestros presentes, no los recibiré; ni miraré a los sacrificios pacíficos de vuestros engordados.23 Quita de mí la multitud de tus cantares, que no escucharé las salmodias de tus instrumentos.24 Antes corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo.25 ¿Por ventura me ofrecisteis sacrificios y presente en el desierto en cuarenta años, casa de Israel?26 Y ofrecisteis a Moloc vuestro rey, y a Quiún vuestros ídolos, la estrella de vuestros dioses que os hicisteis.27 Os haré, pues, transportar más allá de Damasco, dijo el SEÑOR, cuyo Nombre es Dios de los ejércitos.
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