28 Así que, tomando el Reino inmóvil, retengamos la gracia por la cual sirvamos a Dios, agradándole con temor y reverencia.29 Porque nuestro Dios es fuego consumidor.
publicidade
28 Así que, tomando el Reino inmóvil, retengamos la gracia por la cual sirvamos a Dios, agradándole con temor y reverencia.29 Porque nuestro Dios es fuego consumidor.